Las familias como principal base de escucha

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La familia es el espacio donde formamos nuestra personalidad, forjamos lo que será la autoconfianza y se determinará el modo en que nos comportarnos con los demás.

Es muy complejo explicar qué función cumple la familia con relación a la escucha; lo más sencillo sería dividir entre lo que es la familia como sistema que nos enseña a escuchar y la familia como sistema de apoyo.

La familia como sistema que nos enseña a escuchar

La capacidad de escucha –cómo la mayoría de las habilidades que aprendemos dentro de nuestra familia– se logra mediante el aprendizaje por observación.

Indirectamente, nuestros padres nos enseñan que en la escucha lo qué se dice no es lo único importante, ni tampoco el cómo se dice. Qué hacemos con lo que nos están diciendo y el modo en que nos lo dicen es lo importante. Fundamentalmente, generar en el otro la sensación de ser comprendido, de que se le está escuchando de verdad. Esto es parte de lo que caracteriza una escucha activa.

Cuando somos bebés, nuestros cuidadores nos escuchan llorar y, sin que les digamos nada, entienden qué es lo que necesitamos. Estas serán nuestras primeras experiencias donde aprenderemos lo que es ser comprendidos, que hay un otro que entiende lo que necesito.

Luego, desde la infancia hasta la independencia de los hijos, la importancia de la comunicación y la escucha en la familia no disminuirá.

A medida que los hijos vayan tomando mayor autonomía es esperable que la familia tome un perfil más democrático. Ya no serán sólo los padres, sino que también los hermanos, quienes tendrán un rol fundamental en la escucha, respetando las diferencias y logrando acuerdos. De este modo, el rol de la familia será cada vez menos enseñar qué es escuchar y cómo lograrlo, para convertirse en uno de los espacios fundamentales de apoyo para la persona.

La familia como sistema de apoyo

En la medida en que se pueda formar un entorno cálido, afectuoso, abierto y flexible, en donde se pueda conversar libre de tabúes y miedos, la familia seguirá siendo, luego de la independencia de los hijos, uno de los principales puntos de apoyo de la persona.

«La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.»

Declaración Universal de los Derechos Humanos

Ya sea con la familia de origen (padres y hermanos) o con la familia nueva que se forma, es fundamental el entorno en el que la persona se desenvuelve, ya no solo pauta su modo de vincularse, sino que afecta en gran medida su modo de estar en el mundo.

¿Por qué el entorno familiar es tan bueno para la escucha?

Sin lugar a duda, entran en juego muchos factores. En primer lugar, las características mismas que tiene una familia: el amor y la estabilidad vincular que existen entre sus miembros. Son esas personas que más nos conocen; si bien nos importa su opinión, es donde seguramente pese menos la carga de la aceptación social y nos animaremos a expresarnos sin miedo.

Y es en nuestros padres en quienes depositamos la imagen de una persona sabia, con experiencia, en la cual apoyarnos, y en nuestros hermanos la imagen de compañeros de vida en quienes confiar.

En conclusión, la familia –mientras tenga un funcionamiento armónico– es la base segura a la que podremos recurrir a lo largo de la vida, es un salvavidas en momentos de tormentas, donde nos podemos sentir comprendidos y seguros. La familia es ese espacio donde aprendemos a escuchar siendo escuchados.

Lic. Mateo Montoro