Escuchar: una práctica indispensable para la colaboración efectiva

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En el mundo del trabajo a menudo surgen dificultades de colaboración entre personas y equipos que tienen bajo su responsabilidad el logro de objetivos. Algo debería haberse hecho de una determinada manera, pero se hizo de otra. Un equipo debería haber logrado cierto resultado, pero no lo logró.

La conversación constructiva, que promueva el entendimiento acerca de las razones que generaron estas dificultades y posibilite nuevos acuerdos, es una herramienta valiosa, aunque no siempre resulta una práctica común.

Una habilidad estratégica

Cuando las emociones están a flor de piel y los presentes, creyéndose dueños de la verdad, se culpan por lo sucedido y hasta se acusan de malas intenciones, lejos de resolver el problema, muchas conversaciones que pretenden ayudar terminan empeorando la situación a la vez que generan un deterioro en la confianza y un daño en la relación de trabajo.

En estos contextos, escuchar se vuelve una habilidad estratégica. Entender por qué el otro hizo lo que hizo, cuáles fueron sus razones, sus restricciones, sus prioridades, nos permite acceder a información que quizás no manejamos.

«Escucha con tus oídos, no con tu boca.»

Arya Stark

Cambiar la certezas por sana curiosidad

Las historias que nos contamos muchas veces tienen partes que se basan en suposiciones; a través de la escucha, podemos comprobar si eso que estamos pensando es cierto o no.

Para escuchar necesitamos cambiar la certeza de que tenemos la razón por la sana curiosidad de explorar el punto de vista del otro. Necesitamos estar más atentos y controlar esos impulsos que nos llevan a querer responder rápidamente y mostrarle al otro que está equivocado. Necesitamos hacer más preguntas para entender la situación del otro y comprometernos con una escucha respetuosa de sus respuestas.

Escuchar y entender no es igual a estar de acuerdo. Aun en desacuerdo, si queremos resolver problemas, debemos tener una visión lo más abarcadora posible de los problemas que originaron el estado presente insatisfactorio.

Comprender para ser comprendidos

Cuando tengamos un nuevo desafío de colaboración, probemos una estrategia distinta: ¡busquemos primero comprender y luego ser comprendidos! Puedo garantizar que en varios casos nos llevaremos sorpresas…

Cuando una parte se siente escuchada es más probable que sienta la necesidad de ser recíproca, de devolverle a la otra parte la escucha recibida y, con esa mirada, se facilita el diseño de soluciones efectivas a la vez de que se preservan las buenas relaciones de trabajo.

Lic. Elina Fabius

Fotografía de Headway en Unsplash